Destinar un espacio para los materiales o juegos de construcción es ideal para que los niños utilicen materiales para construir y así descubren nociones espaciales, como lo son: el largo, el ancho y la profundidad, ala vez que desarrollan su lenguaje y pensamiento matemático, ejercitan su motricidad fina, gruesa y su coordinación, desarrollan la imaginación, creatividad y muchas más habilidades.